Plan de Convivencia

El ámbito de la convivencia es un ámbito esencial y fundamental del funcionamiento de nuestro centro y requiere el compromiso e implicación de toda la comunidad educativa. El colegio, como enclave que es de vida y crecimiento personal, constituye una fuente natural de conflictos o, lo que es lo mismo, auténticas oportunidades para aprender a vivir juntos. Dada la escasez de recursos con que contamos los centros para hacer frente al conflicto en todas sus manifestaciones, el Plan de Convivencia es un instrumento que permite concienciar y sensibilizar a todos los sectores de la comunidad educativa en la tarea de adquirir las herramientas necesarias que nos ayuden a  todos a convivir desde el respeto a cada persona, desde la diversidad y las diferencias y los valores del Evangelio.

 

No cabe duda, que la mejora de la convivencia en  nuestro centro pasa por el aprendizaje en la resolución pacífica de los conflictos, sobre todo, por parte de los alumnos, realidad que el Plan de Convivencia aborda a través de múltiples medios que conllevan, inevitablemente, la implicación y el compromiso de los profesores y las familias…

 

En nuestro centro promovemos una cultura de paz que prevenga la aparición de conflictos y procuramos los recursos para la resolución pacífica de los mismos.

 

DEFINICIÓN

 

El Plan de Convivencia es un documento que sirve para concretar la organización y el funcionamiento del centro en relación con la convivencia y se establecen las líneas generales del modelo de convivencia a adoptar en el centro, los objetivos específicos a alcanzar, las normas que lo regularán y las actuaciones a realizar en este ámbito para la consecución de los objetivos planteados.

 

DEFINICIÓN DEL MODELO DE CONVIVENCIA SEGÚN EL CARÁCTER PROPIO DEL CENTRO

 

Una Escuela que forma en valores fundamentados en la determinación de su ideario o Carácter Propio ha de cuidar que la actividad docente se desarrolle en las mejores condiciones, muchas de las cuales poco tienen que ver con los recursos materiales, equipamientos o espacios. Entre esas importantes condiciones está la de la convivencia, elemento esencial dentro de todo proyecto educativo.

 

Aprender a convivir constituye una de las condiciones que posiblemente tenga más relación con el éxito de la enseñanza y el aprendizaje. En este sentido, es fundamental para la tarea de educar enriquecer el proyecto educativo del centro con una formulación conforme a nuestro ideario del modelo de convivencia que queremos vivir y, por tanto, trasmitir a nuestros alumnos en su proceso de formación y aprendizaje porque con ello estamos haciendo una opción por la capacidad de aprender del ser humano y su pleno desarrollo.

 

Desde el Carácter Propio de los centros de nuestra titularidad “Fundación Educativa ACI”, proponemos un MODELO DE CONVIVENCIA en el cual, conforme a la  identidad básica de nuestros centros, ofrecemos una alternativa concreta para  enseñar y aprender a convivir: Este modelo, se sustenta en nuestro compromiso institucional de aplicar la “PEDAGOGÍA DEL CORAZON” en toda nuestra labor educativa.

 

“LA PEDAGOGÍA DEL CORAZÓN DEBE SER PARA NOSOTROS EL CAMINO POR EL QUE ACOMPAÑEMOS A NUESTROS ALUMNOS A CRECER Y MADURAR EN TODOS LOS ASPECTOS DE SU PERSONALIDAD. PORQUE AL NACER DEL AMOR, DEBE RESPETAR LA IDENTIDAD DE CADA UNO PARA QUE SEA AGENTE DE SU PROPIA FORMACIÓN Y PUEDA COLABORAR A CONSTRUIR UNA SOCIEDAD DONDE SEA PRIORITARIO EL SER AL HACER, EL RESPETO AL OTRO LA SOLIDARIDAD Y LA BÚSQUEDA DE LO QUE ES MÁS JUSTO Y FRATERNO”

 

 

“COMBINAR TERNURA Y FIRMEZA”: Sta. Rafaela Mª